Colonia se asienta a orillas del río Rin, siendo la cuarta ciudad más grande y una de las más importantes de Alemania. La particularidad que define a esta ecléctica ciudad es su arquitectura moderna, a pesar de tener más de 2.000 años de historia.

Colonia fue destruida casi íntegramente durante la Segunda Guerra Mundial y reconstruida luego de su finalización. Sin embargo, a pesar de que predominan los edificios modernos pueden contemplarse algunas iglesias góticas y torres romanas sobresaliendo en su paisaje.
Esta ciudad germana es un destino turístico obligado para los amantes del arte y la cultura, ya que su oferta museística es numerosa y cuenta con un importante reconocimiento internacional. El patrimonio artístico de Colonia es rico y muy prestigioso; algunos de sus museos más populares son el Museo Ludwig (que cuenta con una importante colección de piezas de arte contemporáneo), el Museo de Artes Aplicadas, el Museo Romano-Germánico (exhibe impresionantes colecciones de obras antiguas), el Museo Wallraf-Richartz de artes plásticas y el Museo del Chocolate.
Una de las atracciones turísticas más importantes es el carnaval que se celebra en esta ciudad germana; se trata del evento más grande y alegre de Colonia. Según la tradición, queda oficialmente inaugurado cada día once, del mes once, a las once horas y once minutos. A partir de ese momento la ciudad se transforma en una verdadera fiesta de música y color, presentes en todos sus rincones. Durante los seis días subsiguientes de festividades hay desfiles y concursos de carrozas y mucha cerveza en todos sus bares y calles.
Hace pocos años estuvimos por esos lares cuando llego Benedicto XVI y cruzamos el puente sobre el Rhin, ello es un espectaculo maravilloso
Pudimos ingresar a su Catedral y a sus museos, todos los dias llegabamos en tren desde Euskhirchen
En las comidas extrañabamos la ausencia de arroz
Las gentes muy amables y nos brindaron magnificas atenciones en especial en los Conciertos Musicales que se daban en las Iglesias
Pudimos ir a Boon y visitar el museo de Ludwing Van Bethoven