Historia y naturaleza en el Peloponeso griego
El Peloponeso es una gran península griega situada en su parte meridional, separada del territorio por el Canal de Corinto. Sus costas se encuentran bañadas por tres mares: al Este el Egeo, al Sur el Mediterráneo y al Oeste el Jónico. El Peloponeso es cuna de la Grecia moderna, pues fue en esta región donde se gestó la guerra de independencia, en 1821.

El paisaje predominante en las costas peloponesas son las elevadas montañas y zonas rocosas, bosques vírgenes y playas de aguas cristalinas, muy apreciadas en toda Europa. La naturalidad y calidez de su gente mezcladas con el acogedor entorno hacen de las costas del Peloponeso un lugar paradisíaco y preferido por el turismo de todo el mundo que llega allí para descubrir sus territorios vírgenes y encantos naturales.
Al interior su paisaje es de planicies aptas para la agricultura, compuesta principalmente de plantaciones de olivos, cipreses y naranjos, además de característicos viñedos. Otra explotación que constituye un fuerte factor de dinamismo económico en la región es la extracción de mármol de sus montañas, muy bien preciado en el mercado mundial.
A lo largo de la región, tanto en las costas como en el interior, pueden visitarse ruinas y monumentos pertenecientes a las viejas civilizaciones que allí se asentaron. Un ejemplo de su carácter histórico es la gloriosa Olimpia, lugar de nacimiento de los juegos olímpicos. Todos sus visitantes coinciden en encontrar en el Peloponeso un excepcional encanto marcado por el pasado que aún se respira en el presente de este bello territorio.
Los lugares de mayor atracción turística son el Museo Arqueológico de Esparta, Micenas, las ruinas de Mistrás, Corinto y Nafplion entre otros. A todos ellos puede llegarse muy fácilmente haciendo uso del transporte público o en los automóviles de alquiler que se ofrecen al turismo.



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