El Panteón
Visitando Roma se están recorriendo probablemente los cimientos de la cultura occidental. Muchos aspectos de la vida europea están marcados de manera muy importante por la herencia que dejó el imperio romano ( información adicional) en toda Europa. No solo los aspectos propios de la cultura latina, sino también la adaptación que hizo de la cultura griega. Uno de los elementos más característicos de esta adaptación fue la religión romana, que se basó en la mitología griega sobre todas las demás.

Y hay una atracción obligatoria en cualquier estancia en Roma ( encuentre alojamiento en Roma), por lo que significa tanto para la historia del arte y la arquitectura, sino también porque supone el único edificio procedente del imperio romano que continúa en pie de manera intacta. Nos referimos al Panteón.
Construido en el año 27 d.C., este templo fue lugar de culto a los dioses romanos. Dado el número de dioses que se daban en la religión romana, este templo gozó de una gran popularidad. Alrededor del año 125 de nuestra era, el emperador Adriano ( biografía de Adriano) reconstruiría este templo, que representa un hito en la historia de la arquitectura por las soluciones que se le dieron para crear una cúpula de unas dimensiones de 44 metros de diámetro.
El impacto que tiene la visión de este templo es muy marcado y es muy fácil imaginar el impacto que pudo tener en los habitantes de Roma a lo largo de la historia.
El impacto es aún mayor desde el interior. Esto se debe a varios aspectos. Podemos destacar las dimensiones del templo y la cúpula como uno de ellos. Así mismo cabe destacar la forma circular, que le da una característica liviana, que no se adivina al observar el aspecto macizo que presenta en su exterior. El ósculo que corona la cúpula, deja entrar la luz creando un efecto místico muy marcado.
La antigüedad clásica tuvo una gran influencia en varias épocas históricas, como se puede observar en la obra de Velásquez en el Museo del Prado de Madrid ( encuentre alojamiento en Madrid). Otro ejemplo claro es la influencia que tuvo la cúpula del panteón en el diseño de una de las obras más icónicas del renacimiento, la catedral de Santa María de las flores en Florencia, diseñada por Brunelleschi ( biografía de Brunelleschi), tras haber visitado entre otros monumentos el Panteón.


